jueves, 21 de junio de 2007

IL REDENTORE

"... Te dije “¿qué es peor, vivir sin certidumbres
o esperar que tu fabulado mundo se derrumbe?”
Tú sólo sonreíste, y miraste hacia el fondo
del canal.

Donde tú veías palacios venecianos, yo sólo
adivinaba la presencia del /cercano mar

Sólo podía no olvidar
una única imagen/ en mi cabeza: aquella silueta blanca
surgiendo tras de las azotadas aguas
como buque desamparado, zozobrante entre
la indecisión general,
“El Redentor”

Recuerdo que te había advertido, que aquél estrecho
brazo de mar,
ya lo había conocido yo de mucho antes, concretamente
una lejana tarde, en las oscuras aulas, del pasado;
en que lo había ilusionado en aquél cerrado
escolar

y, cómo bien te dije, entonces: “uno siempre vuelve
a los lugares en que, antes,
ha estado”; tú no advertiste que murmuraba
“…este lugar, lo conozco”

“Pero no es mi fabulado mundo, sino el que todos
ven, menos, tal vez, tú”. “O algún otro, que conozco,
quizás”. No tenía respuestas para aquello.
O tal vez simplemente había agotado
mi arsenal de palabras; y ya no quería decir
ni una más.
Extrañamente, sólo me quedé mirando yo, ahora;
volviéndome, hacia el mar; fantaseando con la amplia línea,
imaginando el azorado barco, surgiendo,
sacudido entre las olas,
zozobrante ante la indecisión general…"

2 comentarios:

Myriam dijo...

al igual que la Basilica de San Marcos, esta iglesia tiene que ser de parada obligatoria cuando me pierda algún dia por esos lugares, aunque no tan solo esta, todas tienen su encanto

El-Al-Eim dijo...

Bueno, como nadie lo pregunta, y por dejarnos de chorradas, pues lo pregunto yo:

- oye... la historía es verídica?

- Sí. En gran parte lo es.

- ...Lo imaginaba.

(Ya está. Hecho)